Era una playa con cañas. La arena era negra, eso lo recuerdo. Supongo que fue en Motril o cerca de allí.
Debe hacer treinta años o casi, unos niños crearon una hermandad secreta que sería la más secreta y exclusiva de todas las hermandades secretas que jamás hayan existido. Como eran niños y no tenían derecho a casi nada aquello les parecía lo más excitante del mundo. Escondidos, ideando códigos, logotipos, lenguajes, encriptadas contraseñas, alojados en el vericueto se entretenían jugando a ser mayores. Aquella misteriosa reunión y sus componentes se bautizaron como "La Caña".
Pronto los niños se dispersaron, eran semillas y no lo sabían, el viento los separó.
Durante el paso de los años, uno sintió renacer el espíritu de La Caña en los más diversos lugares y momentos. Circunstancias de lo más variopinto han venido a parir una y otra vez el recuerdo de aquellos días blancos de soles verticales, arenas ardientes y mares inmensos de la niñez.
La primera vez que vi la Cruz del Sur pasé horas mirando al cielo. Recuerdo sentirme muy emocionado por el simple hecho de estar allí, por todo lo que significaba: haber cruzado el ecuador, estar viviendo aquella aventura. Sentirme tan lejos de todo lo conocido me daba miedo y me gustaba en idéntica proporción. Recuerdo haber reeditado, en solitario, una reunión secreta de "La Caña". El tiempo había arrasado con los componentes originales y esparcido los niños en el mar de la convención social. La vida había, como suele, empujado a unos y otros para dejar claro, siempre lo hace, quién manda aquí; pero yo estaba viendo mi sueño en un cielo nuevo y uno de los miembros de la hermandad estaba allí con lo que todos estábamos allí.
Keops fue testigo de otra reunión sin convocatoria, acta u orden del día. No lo sabéis; pero dentro de la cámara mortuoria más conocida del mundo se celebró otra sesión que fue interrumpida por un gran susto. Es el lugar granítico, cúbico, tenebroso, misterioso. Medio a oscuras me quedé solo o eso pensaba, ensimismado en sesuda reflexión y atenta inspección cuando de pronto, una voz femenina, grave y ronca empezó a entonar una letanía fatídica y premonitoria de desastres milenarios, desoladores y peligrosos..... era la voz de la misma muerte egipcia, el Nilo, Ra y el del foie-gras, todos juntos, y Camarón.
No me cagué porque me quedé helado de miedo, se me congelaron sangre, fluidos y neuronas hasta que oí, repetida, una frase: ana taliba, ana taliba. Era una joven, acurrucada en un rincón que, consciente de que casi me mata de un infarto, apurada y contrita me decía en árabe de los montes: "soy estudiante", "soy estudiante". Joder!!!! Yo disfrutaba mi gran momento piramidal y glorioso, estaba a solas dentro de la gran geometría, el lugar contra el que el tiempo se estrella y tú casi me matas del soponcio. Ponte de pie como todo el mundo, gilipollas, pensé. "Ok, no problem" dije cuando la saliva brotó de nuevo. Y tomé la escalera de salida, alegría de vivir y canguelo menguante. Lo juro, me vi trepanado, descerebrado, destripado, guardado, empaquetado y liofilizado. Susto, coño.
Otra reunión, hasta ahora, tan secreta que sólo yo la tenía por celebrada, tuvo lugar cuando nació mi hija. Recuerdo con sentimientos encontrados aquella madrugada. Los hermosos los sabemos, son tópicos, por ciertos y por repetidos; los mezquinos no sé... sentí que cada vez era menos niño y que se me venía encima un ancla que no sabía si podría subir a cubierta. Ahora sé que no era un peso muerto, que la responsabilidad no es un lastre y doy gracias a los bigbanes, las relatividades, las deidades, los azares y la selección natural por haberme dado una hija tan maravillosa. Sí, aquel día, prima, también se reunió "La Caña" y tú no lo supiste. Como tampoco lo supiste las anteriores ni las siguientes, como tampoco lo sabrás cada vez que me acuerde de mi infancia, de aquellos años y de los miedos de entonces, de las esperanzas y de todas aquellas ganas imparables de ser mayores.
¿Cómo podría alguien habernos convencido de que no hay que tener prisa, que te haces mayor en un momento y que la vida corre tantísimo? Entonces nadie nos habría convencido.
Durante mi próxima carrera por la playa, que tal vez sólo sea un intento de revivir juegos de la infancia, va a tener lugar otra reunión secretísima de "La Caña"; pero esta vez lo sabrás porque vas a leer esto.
Te quiero MC.
Un beso, a los tres.
9 comentarios:
Lo contento que estaba yo con 12 años, las chapas, los playmobil ganando una y mil batallas, los partidillos en el parque y lo más importante 0 preocupaciones (salvo cumplir con las notas). Un profe de Prehistoria (Dr.Garrido) me dijo una vez que el Hombre sólo había sido en la cueva cuando no había ni estado ni curas, la niñez seguramente sea un estado mental parecido...saludos castizos
.....me he comido "libre" después de "había sido"....creo que me bajo a tomar una caña.....
Skoll, en la cueva el hombre puede que fuera libre, pero vi una peli, "Por los pelos fuiste mía" creo que era, en la que la mujer muy libre no parecía en la cueva.
:)
Compañero, acerca de la entrada anterior, por si te viene bien mi ayuda. Esto del atletismo es matemático.
1 rodaje largo + 1 rodaje intenso + 1 dia series largas (de 1000 en adelante)+ 1 dia de series cortas.
Dicho esto,yo en tu caso lo que haría es ir aumentando poco a poco el tiempo de carrera para ir creando una base aerobica. Yo ahora mismo no miraria demasiado los tiempos por kilometro.Lo importante ahora es crear base para luego poder introducir paulatinamente la calidad.
Espero que la orientacion te sirva.
Yo he llevado a algunos compañeros que no corrian nada y ya van haciendo sus pinitos ...
Saludos.
Paco, muchas gracias por tu aportación. Eso haré, os mantendré informados de mis progresos.
Ha sido el cabrón de Freud que como ligo 0,1 ha debido de saltar al ruedo...pero bueno, hoy muchas son esclavas de otra serie de cosas...
Skoll eso son arenas movedizas con la que está cayendo. Igual si sacas tu lado sensible o metrosensible... llora un poco y eso. Yu nou.
Dicen por ahí... que quien acumula muchos recuerdos felices de su infancia está salvado para siempre (Dostoievski)Creo que nosotros llevamos una buena dosis de salvación, no podemos quejarnos.
Sabes, me encanta tu blog, pero si te soy sincera lo de correr la verdad es que no va conmigo. Las gorditas somos "asín"..que digo gordita!!! yo no estoy gorda aquí lo que hay es mucha mujer..
Ya en el instituto me decanté por las ciencias, así que a estas alturas comprenderás que no escriba tan bién como tú, es lo que tenemos "los contables", números y más números.
Pero no necesito grandes artes literarias para decirte GRACIAS.
... Gracias por tus palabras... me has hecho recordar una vez más, y sobre todo has conseguido que me pare...
Es bueno detenerse un momento y dejarnos invandir por todo lo bueno que tiene la vida para ofrecernos y lo que nos ha ofrecido ya y se nos ha escapado sin degustar a fondo.
Todos vamos siempre muy deprisa: agendas repletas de compromisos, actividades, algunos gustos, muchas obligaciones. Vivimos momentos trascendentes o cambios muy importantes casi sin tiempo de disfrutarlos, de aprender de ellos, de incorporarlos a nuestras vidas...hay que pararse y degustar la vida...como un buen Ribera del duero...Por tí y los demás lectores ahí va un brindis por la vida.
Te quiero F.K.
Besos a los cuatro.
Besos
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