Mientras hacía la foto mi hijo miraba al sol y me decía que parecía estar pintado en el cielo. Cuando le pregunté por qué decía eso, me contestó que no calentaba. Aprendo muchas cosas de mis hijos.
Aquella mañana todo estaba helado en el sitio en que se ve más cielo que tierra. Un pueblecito de Segovia que visitamos todos los años. Pensé que podría ser una bonita fotografía porque lo veíamos todo en blanco y negro menos algunos retazos de cielo peleándose por ser azul.
Espero que lo pasemos estupendamente en 2.010. Todos.
Está bien la vida.