No me he levantado a las seis y cuarto de la mañana. No he tomado mi medio litro de agua fresca ni me he sentado en la taza a oír las noticias de las seis y media antes de salir. Ni siquiera he comprobado que el pulsómetro no tiene pilas (la cinta pectoral).
De hecho, no me he asomado a la puerta sur de mi edificio, la que da a la playa, ni he sentido el olor del mar. No me he acercado hasta la arena para tomar el pulso al rompeolas. No sé si hacía levante o poniente esta mañana antes de la amanecida. Y no he visto el espectáculo irrepetible del alba de este día.
Imagino la barra metálica que hay al final del camino de planchas de madera sola en la penumbra de los primeros rayos, huérfana de mis palmas apoyadas mientras me ayuda con los estiramientos. Espero que los corredores solitarios se hayan preguntado por el de las Mizuno naranja y blancas, tan discretitas ellas. Yo os he echado de menos, desconocidos rinconeros pirados y madrugadores.
No he dado hoy las primeras zancadas tomando conciencia de mis piernas, de cada articulación, de cada músculo, sintiendo la protesta de cada fibra al calentar, cada pequeño bostezo celular, el despertar de lumbares, cervicales, pulmones y del corazón, la nariz, la garganta, las manos, frías por la mañana.
Y el rocío, salado.
No he salido a correr esta mañana. Tocaba descansar.
Y lo he echado de menos todo el día. En el coche, en el hospital, en la biblioteca, en casa, en el restaurante, con Luis, con Pepe, con Rafa, con el celador, con el profesor, con Eduardo y su mujer, con...
Todo el día pensando en lo bien que hubiera empezado el día a solas con mis pulsaciones y mis movidas.
Estoy deseando salir mañana.
7 comentarios:
Es un gusto que disfutes tanto...te voy a ser sincero..yo a veces estoy looooco porque llegue el dia de descanso!!!saludos
Paco, eso es porque tienes demasiada prisa. Si es que vais como locos con esos tiempos, a siete treinta el kilómetro te da tiempo de oler hasta la última caquita, así que imagina el Mediterráneo. :)
Gracias, la verdad es que estoy disfrutando mucho de este proceso de fumar a correr. Lo del blog es, en parte, para contárselo a alguien, en mi entorno me miran como si se me hubiera ido la pinza.
No me extraña el disgusto, con lo que se disfruta de no estar corriendo cuando se para de correr...
Hola amigo, el descanso también es necesario y además hace que uno sé de cuenta de lo bien que nos sienta el salir a correr. Yo llevaba tres semanas sin correr (seguia teniendo molestias en el tendon de aquiles después de Penedos) y ayer salí a trotar media horita, no te puedes imaginar lo bien que me sento. Esta tarde vuelvo si la lluvia da tregua (y si no también)- A seguir disfrutando de tus carreras. Un abrazo.
CorreorasinD no he entendido nada, pero suena estupendamente. ;)
Jose espero que nos veamos en las carreras esas del sur de Madrid, sería buena señal. ;)
Invito yo a las cañas...
¡Dios, ésto es un complot!
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