lunes, 17 de noviembre de 2008

Olor, horror


La biblioteca de mi pueblo es muy moderna, funcional y espaciosa pero, claro, todo tiene sus límites y como estamos en época de mucho estudio prenavideño las mesas se quedan cortas y nos tenemos que ir apretando un poquito. Esta mañana he tenido suerte, mi compañera de estudios era una discreta señorita silenciosa e inodora.

Esta tarde la cosa ha sido algo diferente.

Andaba el corredor enredado en los vericuetos de un tema especialmente farragoso, y hasta angustioso, cuando se ha abierto la puerta de la sala y ha entrado la criatura que llamaremos "el ente". La coreografía de siempre: cabezas que se levantan de los libros alertadas por las bisagras, modernas pero sonoras, vistazo al entrante y vuelta a... un momento, un momento. ¿Eso qué es?

El ente o el mofeto, como le conocemos en el ambiente, ha aparecido vestido de Cuchi: chandal gris perla un punto por encima de fluorescente y dos por debajo del pronóstico reservado, unas zapas a las que únicamente unas luces de neón fucsia podrían haber conferido más llamatividad y ese cuerpecito suyo embutido a presión en el nailon con muestra umbilical gratuita para la concurrencia y crucifijo pectoral extremo.

No tiene uno nada en contra del exceso excesivo de peso, de los chandales o de las zapas llamativas, líbrenme las caras de Belmez; pero hay combinaciones, conjunciones desastrales que claman al cielo, a los infiernos, al pudor, a la vergüenza ajena y hasta al Código de Navegación Aérea, si me apuran. Y luego está lo del olor. Esa fragancia sólida y sórdida, agria y pastosa que se te clava en el fondo de la garganta después de destrozarte la nariz y sus conjuntos. Digamos que el ente se ha ganado el cariño de la afición por méritos propios.

El ente estaba allí plantado en el marco de la entrada buscando una silla libre, observado, cuchicheado y comparado con las peores pesadillas de cada cual hasta que ha dado un paso. En ese preciso momento todas las cabezas han prescindido de las vértebras cervicales y han descendido hacia las mesas empapeladas, al unísono. Literal, el cabezazo colectivo ha sonado a fractura; de hecho un parroquiano se ha pegado con la frente un porrazo en el pecho y ha precisado de ayuda para sacarse los pezones de las orejas, una catástrofe dolorosísima de ver.

¿A quién ha correspondido el horror de compartir mesa con "el ente"?

Ni idea, yo era el tercero de los que saltó por la ventana norte.

He hecho mi mejor marca personal en los cuatrocientos vestido con vaqueros, polito de quince napos, polar, zapatos marrones de cordones y seis kilos de libros a la espalda.

Para correr no hay nada como estar motivado.

13 comentarios:

Elena dijo...

Alégrate, Kal. Estas experiencias extremas fortalecen al corredor...

Anónimo dijo...

Sin duda alguna viene recogido en el Código de Navegación Aérea. Es ilegal. Y doloroso.

Anónimo dijo...

Desde los albores de la amixicilina y el ibuprofeno, que me tienen relegado sin poder correr detras de un triste puro dominicano, leo con harto espanto como nuestro fernangemelitosdeltresalcuarto se contradice de comentarios publicados con anterioridad. Y si dudais, amigos que acudis a este blog o como se llame, mirad lo que Kal indica en su perfil:Un fumador retirado que corre porque nadie le persigue y porque no tiene prisa. ¡¡¡Falaz!!!. Hoy ha salido huyendo, el cobarde, por la ventana norte, cual rata perseguida en desbandada por un batallón de gatos.
Ya os dije que estaba calao. Pero vosotros seguid adulándole. Allá cada cual.
Besos.

Anónimo dijo...

Joer, Fer, mira que salir huyendo de un ente... ya te vale. Le doy la razón a Buyas. Sin embargo tengo que decir,en contra de lo que piensa este gil del candil, que sigue siendo un placer entrar en tu blog y engullir la entrada diaria que nos presentas. Que bien te iría si corrieras, al menos, la mitad de bien que escribes, compañerito.
Sasudos cordiales.

Unknown dijo...

Cada día me gusta más pasarme por aquí... espero que no te hayas roto ningún dedo en la huída y sigas escribiendo a menudo.
Un saludo

Anónimo dijo...

En estos casos ser alumno aventajado en hipoxia puede ser de una gran ayuda, cuidado con las ventanas que esconden muchos peligros, antes de saltar hay que abrirlas y mirar por si las moscas.

Gregorio Toribio Álvarez dijo...

No hay que huir de la gENTE así como así. ENTEramENTE deacuerdo de que es mejor la compañía matutina.

lalala dijo...

Sobre bibliotecas se podrian escribir páginas y páginas a cerca de los sujetos que las frecuentan... desde el abuelito que va a leer el periodico, a la estudiante de universidad que van con minifalda y tacones armando el mayor escándalo que se ha escrito nunca tal cual de si una salida nocturna se tratara, el opositor que mira mal a todo aquel que hace el más minimo ruido, al loco que hace como que estudia y un dia te lo encuentras ojenado un libro de latín y al dia siguiente un libro de astrologia.....
Y bueno, luego están esos "entes" de los que hablas.. jajaja. Da gracias de haber huido a tiempo!

Anónimo dijo...

A mi de las bibliotecas me mola el que entra deja las cosas, se va y a las cuatro horas vuelve y se las lleva sin haber abierto el libro. En el parque al que voy a correr también te motivan para que mejores el ritmo "Eh tío dame el MP3 y las zapatillas esas de maricón", y claro, pidiéndolo así si tienes un poquito de ritmo corres. Hoy he hecho gradas además del trote, dolor.....

Anónimo dijo...

Hola my friend, ultimamENTE yo voy a contra reloj en la biblio pero ni motivado por un 'ente' oloroso ni por una adolescENTE en falda corta & tacones... lo mio es peor... Cuanto más leo, más SE ME QUEDA EN BLANCO LA mENTE!!!!

Ahora ponte a estudiar y dejate de saltar por las ventanas ;-)

Joan Josep dijo...

Que forma mas fina y extraordinaria de definir una situación que, ya sea en una biblioteca o en cualquier otro lugar cerrado o incluso abierto, nos encontramos demasiado amenudo. ¿Cuantas veces no has aguantado la respiración en una calle durante un rato por el rastro que ha dejado alguien?

Un saludo.

Francisco Castaño dijo...

Si es que no se como se te ocurre ir a una biblioteca, jeje.
Fuera bromas, de estos hay por ahi a patadas, pero por educación lo único que hacemos es huir y me pregunto yo ¿no se dan cuenta?

Saludos.

Kal dijo...

Correora El fétido Adams éste del chandal efectivamente es una experiencia extrema, pero si me la hubiera podido ahorrar...

Izan Sección 22, párrafo 1. Las pestilencias susceptibles de producir en la tripulación sentimientos homicidas......

BuyasMamón.

AnónimoTe digo lo mismo que a Buyas.

Carlitros Los dedos siguen intactos, es la nariz la que no reacciona.

Santi Qué fácil es hablar sin conocer el alcance de la amenaza. El Ente es mucho ente y entre morir de sus efluvios o de la caida, no hay color.

Gregorio Si yo te contara.

Curia, con este nombre tuyo me da la impresión de estar dirigiéndome a un cónclave papal. Uppssssss

Carlos No sabes lo que has hecho. Huye mientras estás a tiempo.

Lorenzo Creo que lo mejor es agarrar un curda monumental el viernes y pasar del examen.

Joan Josep es cierto, desgraciadamente la amenaza se repite a menudo.

Francisco eso digo yo... será como los pedos y los niños propios?????