
Sí, correr es muy aburrido. Lo único que tienes que hacer es poner un pie detrás de otro, ajustar el ritmo a tus posibilidades (mi caso) o a tus planes de entrenamiento (el resto de la humanidad). Un auténtico coñazo, ya digo. Una vez alcanzada la velocidad de crucero, es cuestión de mantenerla. El paisaje es el de siempre, la playa, las farolas, el mar ese tan soso siempre con el mismo oleaje, el mismo color, la arena aburrida que no cambia con el viento o las pisadas de los paseantes, los recuerdos que te asaltan cuando corres, la recreación espontánea de momentos vividos que se activan por misteriosos resortes incomprensibles y ocultos. Planes, ideas, proyectos, qué escribo yo esta noche en el blog. Menganito me ha dicho que me lee, juer, que apuro; tengo que cortarme las uñas de los pies, noto que me quedo en las series, ¿será eso?............
¿Correr es aburrido?.
Antes de llegar al kilómetro dos tengo que recordar todas las estatuas de aquella plaza que tanto me impactó y a la que prometimos volver para verla sin turistas, para vivirla. Florencia. ¿Como será correr por Florencia en invierno? Cruzar tap tap tap tap tap por aquella galería alucinante, por tap tap tap tap tap aquel puente viejo, digno, imponente, un puente con arte, tronío y alma de servicio permanente.
Click, ya vienen, atropellando, los recuerdos.
Llueve en la Piazza della Republica y viene un tipo caminando todo lo largo que era, gris de traje y de luz, el agua golpeándole inmisericorde el maletín, la hechura y el pelo perruno sin sacudir; cincuenta metros, chorreandito el buen hombre, a paso de ir, dominical, a por churros; cien metros, ya va caladito hasta el calzón, metido en charcos hasta el tobillo y más allá. Ya se giran para mirarle mientras él, ajeno y digno, continúa, impasible a los elementos, los meteorológicos y los turistas, su diagonal perfecta ajena a soportales protectores. Paso lento, ajeno a todo. Tormentazo, manta de agua monumental. El desconocido sigue trazando su línea recta dentro de un escudo de indiferencia suicida. Y ya no puedo más: le grito TORERO!!!!!!! Y mil quinientos turistas refugiados en los soportales le aplauden a mi señal. El tipo se encoje de hombros bajo el aguacero, observado y triste, entra en el hotel de la esquina envuelto en un chapoteo de ropas, zapatos e indiferencia...
... y sale el sol y ahora el prota es David: blanquísimo, impecable de limpio el jodio, perfecto, icono, hermoso y tirando a maripuri - dice una señora que mide escrotos -; ese David que parece horrorizarse de las brutalidades del segador de hidras negro perdido como sobaco de grillo decían las jubiladas de Teruel. Qué arte, otra vez: cruzar el mar o las montañas o las dos cosas en intrépida sucesión desde el viejo Aragón para desembarcar con espíritu conquistador en la Piazza de la Signoria y decir a voz en grito, orgullosa, brutal y con toda la gracia que el Perseo de Cellini es negro como el sobaco de un grillo.
Qué cojones tiene usted, señora!!!
Que correr es aburrido, dice.
8 comentarios:
Ese tipo TORERO, de tonto no tenía nada. Está estudiado científicamente que la diferencia al recorrer una distancia x lloviendo si lo hacemos corriendo o andando es casi mínima en cuanto a la cantidad que nos va a caer encima. Creo que sólo nos mojamos un 10% más si andamos que si corremos. Total, si además le sumas el agua que te va a subir hacia arriba por ir chapoteando al correr, no merece la pena correr cuando llueve. Vamos, esto es refiriéndome a mojarse. Porque correr bajo la lluvia NO ES ABURRIDO. Nada más que escuchar a los que te llaman loco es una mera distracción.
Saludos y ni te mojes ni te aburras.
Con todo lo que cuentas, me parece que no es para nada aburrido, a mi por lo menos no me lo parece, además no veas las ideas que se me ocurren mientras corro, jeje.
Saludos.
Turismo atlético al poder
Amigo leyendo la entrada de hoy sospecho que has vuelto a fumar???? ;-)
Es broma. Desde luego el correr no es aburrido. Para mi se ha convertido en uno de los momentos estelares del día.
Un abrazo.
Ahhh Italia....asignatura superpendiente
Tengo que reconocer que el sprint final de estudios me está trastornando más de lo que quisiera. Es como si mi cabeza fuera una olla a presión y cuando llego a la hora de sentarme aquí, ya sólo sale vapor a presión.
Lo de anoche es una sucesión de burradas inconexas. Sois muy pacientes y generosos.
Toc,toc, se puede? veras, se te nota ansioso por el gran día,tranquilo, después de la tempestad viene la calma, que si dejas de correr se vuelve CHICHA..
Te propongo una idea, planteate correr en Venecia, formaras parte del club de los moscorrofioscalados, veras como te lo pasas pipa recordando la infancia del chapoteo.
Saluditos varios de un fontanero venido a menos.
Pues te ha quedado una entrada nada aburrida aunque pasada por agua, correr, correr... visita a Mildolores y verás que tiene claro lo que significa correr.
Florencia tiene su maratón, es en noviembre, suele llover a mantas, no te lo pierdas cuando consideres que es el momento, matarías dos pájaros de un tiro.
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