El mundo se ha tapado la boca con mascarillas. Los países se blindan ante una nueva amenaza que llena de paranoia a las cabezas bienintencionadas, a los aburridos, a los estómagos saciados.
Dice la FAO que entre cinco y nueve mil personas mueren de hambre cada día en el mundo. No dice nadie cuántas mueren de sed, miseria y desesperación.
Las estadísticas sobre muertes por malaria y otras enfermedades endémicas directamente relacionadas con hábitos corregibles y condiciones mínimas de salubridad son meras especulaciones; pero capaces de avergonzar al más pintado.
Ahora nos dicen que tenemos que temer a la gripe. Todo nos sabe a virus.
¿De verdad somos el ombligo del mundo?.
De todas formas, y por si acaso me paso una semana estornudando en la cama atiborrado de medicinas comercializadas por empresas que nunca sufren las crisis, me he ido a hacer fotos al sur, muy al sur.
Esta hermosa gaviota de párpados rojos y líneas gráciles no me pareció infectada.
¿Tú qué crees?
2 comentarios:
Hermosa gaviota Argéntea que has fotografiado Fernando. El mal nos rodea, ya sea en forma de virus o por malas personas.
¿Miedo? creo que no. No sabemos el tiempo que vamos a estar aquí. Disfrutémolos con nuestras familias y amigos, corriendo, haciendo fotos, viendo películas, leyendo un buen libro...un abrazo
Menuda foto!!! Preciosa, por lo menos a ojos de un profano. Estupenda reflexion.
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