sábado, 24 de enero de 2009

Ver para creer

Otra foto propia para demostrar que lo absurdo mola.


Ha sido poner un pie en la playa y empezar a darme palmetadas las orejas contra las sienes. Una cosa, vamos.

Qué vientos!!!! Qué aires!!!! Qué incomodidad deportivo-meteorológica!!!! Por favor!!!!

En mi circuito particular a la par que público tengo un tramo de barlovento y otro de sotavento; dicho a lo bestia, vamos, que no es vericuético, zizaguero, ni siquiera levemente sinuoso, resumiendo: que tengo un tramo que podemos llamar "pallá" y otro que viene siendo "pacá". Lamento el tecnicismo, pero los corredores de élite es lo que tenemos, perdemos conciencia de la realidad, tan ensimismados andamos en lo nuestro.

Hoy sólo he podido recorrer el tramo "pallá". Ha sido el caso que cuando empezaba mi sesión de estiramientos previa a la carrera continua lenta (CCL en la jerga) he levantado mi pierna (extremidad inferior) derecha (la que no es la zurda) y un ponientazo (viento de poniente) brutal y homicida me ha colocado la rodilla a la altura de la cerviz, también conocida como testuz en ciertos mamíferos. Así de pronto me ha hecho gracia, salvo por el crujido involuntario del páncreas. No, no ha sido nada.

Al verme en semejante trance he girado unos grados para que el mismo temporalazo me ayudase a deshacer el movimiento, pero el cortavientos se me ha desplazado hacia arriba y me ha tapado la cara, momento en que se ha roto la malla corta marca Zunziu que compré donde Huän la otra tarde y se me ha salido el glúteo derecho. He conseguido apoyarme en el banco, pero al levantar la pierna izquierda del suelo y apoyar el medio culo al aire en el frío hierro forjado se me ha girado el organismo de la misma impresión y el cortavientos traidor se ha vuelto a aliar con eolo (hijo de Hípotes, el capullo) y ha hecho de vela, con lo que me he visto arrastrado por la arena como un forajido del oeste salvaje pero sin caballo ni nada.

Y he despegado.

He tenido una visión fugaz y extracorporea de mi aventura: todos los vecinos asomados a las ventanas muertos de risa, mi perra tumbada en la terraza del Temple Bar coqueteando con el barítono maño que me arrojó la otra tarde la primera pianola y mis hijos asegurando que no me conocían de nada al ser entrevistados por CMM Pus.

Menos mal que las gaviotas se han hecho a un lado y he esquivado el acantilado; en el emepetrés se ha sintonizado automáticamente la frecuencia del aeropuerto de Málaga-LEMG. Una voz profesional y metálica me ha asignado pista, finger y un follow-me, preguntándome dónde había comprado el cortavientos.

EN LOS CHINOOOOOOOOOOOOSSSSSSSSSSSSSSS!!!!!.

Salgo en el telediario de las 9.

Over

8 comentarios:

Paco dijo...

jajaja buena entrada!!! a ver si el tiempo nos da tregua!

Gregorio Toribio Álvarez dijo...

Kal, con este cochino viento que hace últimamente no se puede salir a correr salvo que introduzca en los bolsillos del cortavientos algo pesado como... un hueso de jamón.

Kal dijo...

Gracias Paco. Dale duro a esa preparación del maratón.

¿Gregorio lo del jamón es una promesa encubierta? ¿Me lo vas a enviar tú? Sí hombre, uno de esos que te tocan cada vez hay una rifa en el continente euroasiático. :)

Unknown dijo...

Jajajaja !!!
No tengo nada que comentar. Sólo hacerte llegar mi agradecimiento por sacarme unas risas al leer tu blog cada día.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Parece que hacía algo de viento por la zona ¿no?

Kal dijo...

Carlitros Me alegra mucho de que te diviertas, a mi banquero le pasa lo mismo: es verme y se parte de risa.

Santi, con mi estado de forma la única manera de ir rápido es ponerme a correr con viento a favor.

lalala dijo...

Jajajaj, aqui stamos, quien tú sabes y yo, partiendonos de risa con tu entrada... que crack! ;-P

Kal dijo...

Curia me alegra que os haga gracia mi desgracia con el vendaval. Casi me capturan los argelinos, menos mal que cambió el viento. Terminé en Canillas del Aceituno. Pude volver a casa en burro-taxi.

Saludos a ambos-dos. ;)