
Esta tarde mientras arrastraba mi concha por la playa - cuatro kilómetros - me he fijado en la cantidad de perros que acompañan a sus amos en sus correrías allegro vivaces. Como quiera que yo mismo soy limpiador de cacas de una perra que me posee y sé que disfruta mucho saliendo a pasear, he pensado una maldad: a lo mejor le apetecería acompañarme cuando salgo a correr.
Dicho y hecho, cuando he llegado a casa después de la liturgia de estiramientos, de soportar al gilipollas que te dice " vas a tirar la farola ", de hacer unos abdominales y todas esas cosas que recomiendan los maestros, he subido a por mi perra. La llamo, sale de debajo de su manta especial de ver la tele en el sillón reclinable que se ha adjudicado como propio y, tras desperezarse indolente, me ha mirado como la Reina de Corazones miraba a sus súbditos en día de cabeza al ras-tajo-pum y finalmente se ha dignado aceptar mi compañía hasta la calle.
Vestida de sport: correa trenzada, collar divino-chachi-plus cosa de la pija de mi hija, mi perra ha mirado con desaprobación evidente mis mallas cortas, el cortavientos y las Assissssccccc (nunca aprenderé a escribir esa marca) y se ha olido lo peor aunque no ha dado muestra alguna de preocupación. Una vez en la zona de sus cositas ha levantado el hocico indicándome que no mirase, ha aprovechado para descargar unos preciosos residuos orgánicos que yo he recogido diligente y servilmente y ha dado dos pasos decididos hacia casa en la certeza de que volvía inmediatamente a quitarme el sitio en mi sillón favorito.
JIJIJIJIJIJIJI (esa estúpida risa de malvado en Superagente86)
- Hoy no, marquesa, hoy toca sufrir.
HAHHAHAHAHAHAHAHAHA (ecos, truenos, flashes, susto).
Ha sido una especie de duelo de miradas. Yo trataba de parecer un tipo con carácter, ella una matahari perruna, decidida a morir defendiendo su papel de señorona.
Cuando he tirado de la correa con la intención de que me acompañase unos cientos de metros corriendo ha tomado dos posturas en rápida sucesión, la primera ha sido pegar el culo en el suelo con tal determinación que creo haber oído un efecto succión de difícil y muy escatológica explicación; ante mi insistencia, se ha tumbado sobre el costado derecho en pose Marilin Monrou y mirada de "lo tienes claro, humano".
Primeras miradas de la concurrencia, primeros comentarios.
El del segundo, que debe vivir en la terraza, el hideputa, grita: a esa perra tuya no la metas en tus payasadas, probecilla.
Claro, con los gritos, se asoma Matilde: ¿qué le está haciendo a la perra? ¿Ya le has pegado? MANOOOOOLOOOOOOOOOO!!!! Llama a los "sivileh".
Empiezo a dudar, miro a la perra, que sintiéndose apoyada, empieza a gemir cada vez más fuerte, como si la estuvieran matando.
- Yo, yo, yo. Vamos bonita, vamos a casa.
Mirada canino femenina de "te vas a enterar ahora".
Desde la taberna irlandesa la tuna de económicas de Zaragoza en viaje de estudios sale cargada de birras e instrumentos pesados e, intuyo, contundentes. Me miran con profundo desprecio.
Me acojono.
- Diiigooooooo, la palisssa que le ejtaba pegando ar probe animá!!!!!!
¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?
Cojo a la perra en brazos y salgo pitando hacia el portal.
Al cerrarse la puerta se han estampado contra el cristal tres litronas, una imagen de la Virgen del Pilar en bronce de treinta kilos, un laúd y dos pianolas marca Fontana.
¿O eran tres?.
12 comentarios:
Si ya te digo, que Director General, Director General. Yo creía que ibas a contar que la perra te llevó con la lengua fuera. Pero veo que la tienes totalmente bien adiestrada: ¡¡¡cooooooorrecto!!!. El dueño ha de correr más que su perro. Que se sepa quién es el atleta y quién manda en casa. Ya te digo, la clientela que se venga, pero ya pa'cá.
Lo de correr con el perro es cojonudo cuando el perro acompaña. A mí me pasaba con una perrita mestiza que tenía, a medio camino entre el pastor alemán de su padre y la husky siberiana que era su santa madre. Vodka se llamaba, y no precisamente en referencia al modo de rehidratarse del que esto suscribe, que el nombre venía de serie. Once años estuvimos juntos, hasta que se marchó al cielo de los perros, como le cuento a mis sobrinos cada vez que preguntan por ella.
Lo de la tuna es del mejor Eduardo Mendoza descocado. Me sigue pareciendo un placer leerte.
Saludazos.
Joder con la perra...
Casi te la lía, jaja.
Un abrazo
Jajaja! Genial ;)
Queremos videos que demuestren que corres más que tu perra, jaja
Queremos videos que demuestren que corres más que tu perra, jaja
Yo tuve a la mejor perra del mundo, Dana durante 15 años, 5 Kilos, blanca, negra, marrón, superorejones, y un problema en las caderas que la hacía andar de tal manera que todo el mundo la miraba. La paella le encantaba, dormía ni se sabe, y la carrera se la sacó conmigo en el trapillo de mi habitación. Se alegraba cuando entrabas aunque no tuvieras chopped en la mano. Cuando murió lloramos todos,no quiero más perros...
Alguien dijo que el amor es un espejo. Es mentira las Danas y los Vodkas nos dan mucho más de lo que nosotros podemos darles. Son, en eso, mejores que muchos de nosotros.
No soy uno de esos descerebrados que anteponen perro a persona, pero sí es cierto que en la expresión de ciertos sentimientos nos llevan ventaja.
Ya quisiera más de uno.
Señor Director General. No empecemos con reivindicaciones, que no hemos llegado aún a fin de mes. Así que, espérese exactamente al día 30, que ya cobrará, ya verá. Se lo aseguro. Lo prometo y lo comprobará.
La había borrado por parecerme excesiva, pero veo D. Gregorio que está usted a la que salta.
Sueldo acorde al cargo YA!!!!
:)
Un ministro que se precie, debe estar atento a todos los movimientos. Dando ejemplo a sus súbditos.
Mañana empezará a tener ciertas noticias...
Pásese por el ministerio y verá, verá...
A las 9:00 se abren las puertas.
Y yo con estos pelos en los gemelos.
Glupssss.
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