miércoles, 13 de octubre de 2010

Navegaciones y descubrimientos.


Miedoso Cerval nació en Rincón de la Victoria, provincia de Melonia Occipital en el año de la Derrota de 345'34 (según el calendario Mah Arón), hijo de un cromagnon ebrio y una australopitecus albina. Desde muy pequeñito desarrolló habilidades para la cocción sin par de la haba, el canto desafinado y la estrategia del camuflaje.

Cuando cumplió los ciento doce suspiros amontonó, un mediodía como otros, maderos desusados, telas desarrapadas y cabos del golfo y construyó un navío de tres puentes. Lo bautizó con sifón con la inestimable ayuda de Sue Madrina con el nombre de "Barco" y se hizo a la mar llevando un petate que contenía un ejemplar de "La carta esférica" de Pérez-Reverte, otro del "Corazón de Ulises" de Reverte sin Pérez y unas páginas amarillas de Guanahani, por si acaso, dijo. Olvidó por dejadez en el aparador, junto al recuerdo de Calahorra, la brújula, las cartas náuticas y el botijo.

Todos decían que su empresa sería un fracaso. Bueno, todos menos Sue, que era sabedora de pro y oriunda de Alfarnatejo, ambas cualidades, bien sabido es, tendentes a dotar a las criaturas de profunda clarividencia.

Cuando la nao capitana, y única, de Miedoso Cerval superó el rebalaje y dejó de oscilar pendular y peligrosamente puso rumbo "pallá". Adoptó su capitán, tripulante y polizón una estudiada posición fetal y se dejó llevar. Cuando cesaron los temblores, angustias y agonías que atenazaban su corazón, Miedoso tomó el timón, y sabiéndose solo escupió por la borda correcta, miró al horizonte y se dijo: " a tomar por culo ".

Llegó una tarde, a las siesta y cuarto, a una isla bonita y rodeada de agua por todas partes menos por el suelo. Soltó el ancla. Se escondió durante dos horas y asomó la cabeza cuando se le pasaron las ansias nerviosas. Lo que vio le dejó pasmado: un equipo de "CNN Plus Ultra" estaba retransmitiendo en directo el descubrimiento de aquellos pagos a cargo de un pavo con peluca y mal olor corporal llamado Colón que decía no se sabe qué necedades.

Como no le interesaban los realities, hizo un grandísimo corte de manga tras asegurarse de que no le veían y siguió viaje; pero antes arrojó por la borda la guía de teléfonos.

Sin darse importancia, claro.


3 comentarios:

Carlos dijo...

Privilegios de la edad....

Kal dijo...

He estado releyendo las últimas entradas y he pensado dos cosas en rápida sucesión: la primera borrar el blog entero, la segunda volver a la realidad. Creo que haré lo segundo. Se me va la pinza y ni yo entiendo lo que escribo.

:)

Fits dijo...

Pues a mi me parece surrealistamente bueno, asi que no lo borres, y vuelve a la realidad solo lo justo ;)