sábado, 6 de junio de 2009

Vaya telita con los historiadores





El otro día, ya os lo conté, hicimos una excursión a las Cuevas de Nerja. Por cierto, quiero quejarme de que al entrar hay una señora que hace fotos con flash que luego te venden a precio de barril de crudo pero que, por lo visto, no perjudican a la cueva, todo lo contrario que los flashes de los turistas, que están prohibidísimos (cosas de España). Inmediatamente detrás de la infractora salvaje y capitalista hay una pequeña exposición con objetos varios, viejos y rotos, una calavera sonriente y calva y un visor de plástico con explicación adjunta por donde metí el objetivo de mi prodigiosa máquina de retratar, ahí arriba tenéis la foto resultante.

Dice mi hijo que es un elstronciano multifuslierdríco antiguo, yo creo que es una becerra común y mi hija que sí lee las cosas afirma que o es bambi o su madre, que no se acuerda bien, mi mujer tenía la cara tapada después de ver la calavera y no miró por si acaso se llevaba otro disgusto. Claro, los demás le decíamos que no pasaba nada. Para fiarse.

Mayo ha sido para nosotros el mes subterráneo por razones que todos en casa ignoramos, ha sido como una inspiración geológico-perversa que nos ha llevado a visitar los sitios más oscuros, lo digo porque también hemos visitado las Cuevas del Tesoro, acuáticas, suaves y coquetonas de las que ya colgaremos alguna foto. También hay, aunque no se pueden visitar, pinturas rupestres. Total que nos hemos dado un paseo por lo más antiguo del ser humano en la esperanza de que el esfuerzo haya calado en nuestros tiernos infantes.

No sé. A ver qué pensáis.

Lo que hemos aprendido, sumando los comentarios de los cuatro a postreriori (o sea en los postres de las pitanzas que siguieron) es:

Que los primeros fotógrafos en esta zona eran unos tipos con las uñas sucias de barro y sin papel higiénico; que en aquella época era habitual tirar platos de cerámica por el suelo en vez de meterlos en el lavaplatos; que en El Rincón o no había peluquería o eran todos heavies; que las señoras tenían niños barbudos a los que les faltaba un eslabón o algo así; que los municipales tiraban flechas a los que cazaban tigres-diente-de-sable sin casco y que Ben10 en vez de reloj omnitrix transformador y milagroso se hacía pulseras de "silitrix" con conchas de la playa;, que el señor del butano aún vivía en Rumanía porque sólo había hogueras microondas, que el alcalde era un dios con un ojo y nombre de medicina y que el atletismo probablemente se inició en esta zona del mundo mientras los rinconeros huían de animales con nombre crucigrámico, aspecto malévolo y cuerna imponente.

No conozco otra familia capaz de hacer tanto daño a la prehistoria en sólo dos visitas.

Pasadlo bien.

4 comentarios:

Paco Montoro dijo...

Fernando me has hecho revivir mis años como practicante de la espeleología. Un abrazo

lalala dijo...

Jajajajaja, madre mia cuanta razón tienes! Y que humor más bueno! Nunca entendí eso de las restricciones a los turistas y no a los capitalistas... supongo que se trata de eso, de hacer negocio, pq lo que si que entenderia es que estuviera vetado a todos.
Ya empieza el calor... puff... mejor meterse en esas cuevas y en parques acuaticos que tus niños lo agradecerán.
Un abrazo kal! ;-)

pjdederick dijo...

Para troncharse, como todas tus entradas. No, no las alopécicas, que yo ni me río de las desgracias de los demás, ni sé si las tienes.

O estás de vacaciones (merecidas, por cierto) o en una de tus carreras te has tropezado con una litrona abandonada por un inconsciente y, amortiguando la caída, te has roto tres dedos de la mano derecha y dos de la izquierda.

Pero que sepas que el café matutino no sabe tan bien sin tu sentido del humor. Vuelve pronto.

Kal dijo...

Muchas gracias por los comentarios. Desde que solsticiamos veranilmente ando en un sinvivir.

Qué barbaridad!!!!.

Y esto no ha hecho más que empezar!!!

No sé si llegaré a septiembre con ganas de ná.

Besos y tal.

Gracias por venir.