viernes, 4 de junio de 2010

Está bien todo.

Una extraña carambola del destino me ha dado un pequeño estacazo. Nada grave. Una de esas patadas en la espinilla que te da la vida de vez en cuando. No hay peligro.

Es en momentos como este cuando uno reafirma amistades y cercanías. También sirven los reveses para hacer callo y aprender. Está bien la vida.

Esta pequeñísima adversidad me ha recordado la historia de Intríngulis Moral, un vecino de Rincón de la Victoria que pasó a la historia por descerrajar candados, andar de lado y motivar inverosimilitudes. Así consta, literalmente, en su lápida de plástico en el campo del silencio municipal.

Dicen quienes le conocieron que Intríngulis, Intríngulis para los amigos, era aficionado a la masa. Se sentía vivo cuando formaba parte de un grupo de criaturas, de tal forma y manera que se le veía en misa y repicando, en la cola del pan, las competiciones deportivas a su inicio y finalización y en todo acto social. En esos momentos medía entre uno ochenta y dos metros diez, sin embargo, cuando llegaba la hora de marchar a su covacha menguaba, menguaba y menguaba hasta alcanzar la inusual estatura de veinte centímetros y una pizca o dos.

Digno de ver debió ser este rinconero.

Cuentan que estando en la fría mesa del tanatorio su cuerpecillo menudo era tan discreto que bastó una plañidera afónica y un mechero BIC para velarle; pero que al acercarse personas y la hora de su último paseo hasta el nicho se produjo el conocido crecimiento hasta el punto que empezaron llevándolo en hombros dos enanos de un circo que fueron precisando ayuda hasta que finalmente, cuando empujaban sus restos hacia la umbría cuadratura, ya eran doce fornidos pescadores los porteadores.

Hubo quien dudó de que estuviera realmente muerto. Algunos pensaban que era su última excentricidad.

En fin, cosas de rinconeros.

Para terminar y a modo de sugerencia, que decir consejo está mal visto en estos días de sabelotodos de Telecinco y Google, no le deis jamás el coñazo al que ha sufrido un traspiés. Ayudadle o pasad de su culo, pero no le deis jamás el coñazo.

BSS


2 comentarios:

Fits dijo...

Un placer tenerte de vuelta :)

Anónimo dijo...

Animo amigo.