Hablan, dicen, escriben sobre el Movimiento OKUPA y yo me hago cruces, no entiendo nada e incluso me pregunto a mí mismo curiosón: ¿Movimiento OKUPA? Si se meten en una casa y se quedan dentro, el movimiento es mínimo. Si acaso se moverán antes de ocupar, con lo que sería más lógico hablar de movimiento preokupa. No sé, soy un mar de dudas, una charca de ranas interrogantes, un arroyo de incógnitas irresolutas.
¿El de la foto?
Pues un ejemplo de lo que digo. Ayer llegó a casa aquí el amigo para que ejerciéramos de padres adoptivos por viajes de los suyos y la preocupación y el stress pudieron con la criatura. A la vista está. Destrozado de los nervios, incapaz de hallar su lugar, echando de menos a sus amos optó por despanzurrarse de tal guisa.
Mi hija opina que es una pose militante, una especie de sentada estudiantil canina sesentayochista trasnochado-tardía en protesta por la mudanza de su cama, manta y papeo. Mi hijo cree que la tripulación de una nave espacial le ha insertado un microchip en una muela y le controlan desde los anillos de Saturno, esto es, más allá de Torre del Mar. Mi mujer dice que vaya tela, que cría cuervos y te echarán de menos y yo le hago fotos muerto de envidia pensando en el desparpajo que tiene aquí el amigo para, en casa ajena, llegar, tumbarse y mostrarse tal cual, sin aditivos ni colorantes, a calzón quitado y huevos por delante. Lo que es la civilización perruna, oiga usted.
Decidido, yo quiero ser okupa canino en mi próxima reencarnación. Me apunto a la degradación (supuesta) desde ya, nada de ser premio Nobel o corredor de 101, quiero reencarnarme en Teckel de pelo largo.
¿El de la foto?
Pues un ejemplo de lo que digo. Ayer llegó a casa aquí el amigo para que ejerciéramos de padres adoptivos por viajes de los suyos y la preocupación y el stress pudieron con la criatura. A la vista está. Destrozado de los nervios, incapaz de hallar su lugar, echando de menos a sus amos optó por despanzurrarse de tal guisa.
Mi hija opina que es una pose militante, una especie de sentada estudiantil canina sesentayochista trasnochado-tardía en protesta por la mudanza de su cama, manta y papeo. Mi hijo cree que la tripulación de una nave espacial le ha insertado un microchip en una muela y le controlan desde los anillos de Saturno, esto es, más allá de Torre del Mar. Mi mujer dice que vaya tela, que cría cuervos y te echarán de menos y yo le hago fotos muerto de envidia pensando en el desparpajo que tiene aquí el amigo para, en casa ajena, llegar, tumbarse y mostrarse tal cual, sin aditivos ni colorantes, a calzón quitado y huevos por delante. Lo que es la civilización perruna, oiga usted.
Decidido, yo quiero ser okupa canino en mi próxima reencarnación. Me apunto a la degradación (supuesta) desde ya, nada de ser premio Nobel o corredor de 101, quiero reencarnarme en Teckel de pelo largo.
3 comentarios:
O de pelo corto, que al fin y al cabo en casa ajena estarás suficientemente cobijado, verdad?
Ja ja Qué jodío!!! Mi perra enganchaba la misma postura y encima te sacaba la lengua y roncaba, sobre todo si era sábado y la señora Valentina le había puesto su plato de paella. Era una okupa, como yo, de aquí no me saca ni la SGAE, por lo menos mientras los sábados siga habiendo paella...
En mi casa ha habido intentos de "colarme" okupas bípedos, cuadrúpedos, octópodos, decápodos y miriápodos. Tan sólo he accedico a los insectos que han entrado y no gracias al caluroso recibimiento de los humanos que la habitan.
Espero que no pase ni un minuto más para que empieces a pensar la próxima entrada, que nos tienes muy abandonados.
¿Nos vemos en Málaga el 29?
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